lunes, 12 de abril de 2010

CON LAS BOTAS PUESTAS

Por LUIS SEXTO

Un fantasma real, palpable, aún recorre a Cuba: el debate. En cifras que parecen por ahora imprecisables, los cubanos discuten el futuro inmediato de Cuba. Y en una como especie de ágora cerrada, se juntan el anónimo comentario de las calles, las propuestas en centros laborales, las charlas de oficina, conclusiones de estudios económicos y sociológicos, y artículos teóricos, críticos y a veces irreverentes difundidos por la Internet o la Intranet, pero con profesión de fe socialista.
A veces audible en los medios, mediante cartas de lectores y todavía escasos comentarios periodísticos, ese hervidero tiene una principal virtud: no los financia ni estimula ningún dólar extraído de los 20 millones que Washington ha aprobado hace poco para la subversión en la satanizada patria de Fidel Castro. En sentido contrario, el ruido de los mal llamados disidentes atruena la atmósfera mediática del exterior generando un mínimo de acción que facilite un máximo de difusión. Mal llamados disidentes son, porque esos grupos minoritarios, censados, controlados y retribuidos por la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, no “disienten” de algún aspecto de una fe compartida, sino se oponen a las ideas predominantes en la sociedad cubana. Y proponen como solución de la crisis lo que muchos ciudadanos influyentes tratan de evitar: la vuelta al capitalismo dependiente. Es decir, el régimen que devolvería la tranquilidad hemisférica a cualquier administración de la Casa Blanca, incluida la actual. Esa opción parece haber nacido muerta, o por lo menos con trastornos congénitos, pues resulta antihistórica a juicio del pensamiento más preclaro que ha informado desde el siglo XIX la historia de Cuba, partiendo de Félix Varela y José Martí: todo fuera de la égida castradora de los Estados Unidos.
Lo percibo claramente: si en Cuba se debaten los problemas internos en los diversos conglomerados ciudadanos es de por sí señal, si no de salud, de lucha por mejorarla. Y un observador atento podría incluso creer que el Gobierno revolucionario –bien calificado así por la tarea renovadora que ha de afrontar- está sometido a una intensa presión desde sus bases de apoyo. Este comentarista opina que, en efecto, se nota la presión, la exigencia de una apertura que atienda básicamente a la economía. Lo que se dirime en Cuba no es, en esencia, un problema o asunto político. Más bien se refiere a los acuerdos que permitan desamarrar las fuerzas productivas ya hoy inmovilizadas en parte por la herencia del “socialismo real”.
Ahora bien, en qué medida el Gobierno cubano responde a las demandas surgidas del debate, podría ser la pregunta inicial de este análisis. Es evidente que en esferas gubernamentales y partidistas existe la percepción de que el modelo de socialismo hasta ahora aplicado en Cuba, urge de readecuaciones de conceptos y estructuras, necesidad reconocidas en 2007 por el presidente Raúl Castro. Pero en Cuba, a diferencia de cuanto la propaganda antirrevolucionaria echa a volar habitualmente entre distorsiones, la visión del liderato puede carecer de consenso o de votación unánime. Y por ello también se percibe una puja, que no sé si pudiéramos insertar en el debate general, acerca de qué cambiar y cuánto cambiar, sin arriesgar demasiado el poder conquistado por la revolución, y a veces, desafortunadamente, el poder burocrático de ciertos estamentos empresariales. Ello, unido a cautelas razonables inspiradas en el principio de Ignacio de Loyola de no “hacer mudanzas” en tiempos de crisis, puede estar deteniendo hoy como ayer el cronómetro de las urgencias. Porque, como sabemos, el tiempo de la revolución ha estado habitualmente envuelto en circunstancias tan adversas y críticas como un permanente estado de sitio.
Aunque algunos en Cuba no quieran aceptarlo, destrabar las fuerzas productivas, o una porción de estas, equivale a conceder más espacio a los individuos y, como mínimo, promover el trabajo privado, aunque no egoísta, que en la agricultura el decreto ley 259 potenció desde 2008 y que todavía no ha sido cabalmente aplicado. Aún casi el 50 por ciento de las tierras enmarañadas en la manigua de la improductiva subsiste acusando la decadencia. El control -un control que no promete intervenir para potenciar, sino para frenar- es palabra amenazante, según la terminología burocrática vigente junto con su correlato de autoritarismo.
En el mismo sector agropecuario se acaba de adoptar una decisión que puede ser asumida en términos negativos por la población. Al cancelar cien empresas ineficientes y por consiguiente reubicar en otras labores a 40 mil trabajadores no vinculados directamente a la tierra, incluye la presumible inconformidad de los afectados. Lo cual indica que, a mi criterio, las fuerzas reordenadoras de la economía cubana se debaten, a su vez, entre los extremos de la racionalidad y la demagogia. O cumples lo que la gente pide desde la óptica de sus necesidades y aspiraciones y posiblemente todo se desplace hacia lo peor, u oyes, evalúas y decides lo que según un parecer político, técnico, maduro y hondo, de largo alcance, implicaría soluciones que tendrán que afrontar la incomprensión de grupos sociales acostumbrados a recibir del Estado el regalo paternalista. Por ejemplo, ¿a quién no le agradaría que le dijeran: No te inquietes, si hemos de cerrar tu trabajo, te pagaremos por estudiar? Esa decisión componía antes una fórmula poco efectiva, aunque generosa desde una política social desmesurada. Ahora supondría una especie de dar vueltas en círculos concéntricos.
Pero la pregunta merecería hacerse de distinta manera. No creo que haya solo que preguntarse dónde poner a trabajar a tantos desplazados; el fondo radica en el destino que seguirán las tierras de las empresas extintas. ¿Serán asignadas a otras entidades con la ya tradicional estructura estatal de propiedad o pasarán a integrar cooperativas de productores? ¿Qué le convendría más a la agricultura: la persistencia de una organización que la práctica ya demostrado inoperante o aceptar el desafío de nociones que, aunque conocidas, no han sido concretadas con el rigor de la autonomía?
Visto el panorama en trazos generales, tal vez apreciáramos el escueto campo con que cuenta la actualización de la economía cubana. Demasiado que arriesgar y demasiadas rendijas que resanar. El país se halla entre la crisis financiera mundial con sus resonancias depresoras en importaciones e exportaciones, y la hostilidad económica y mediática de los Estados Unidos que, si concede algún “gesto caritativo”, vinculado con los viajes o el acceso a Internet, sigue prohibiendo los préstamos de los organismos crediticios a Cuba, veto del cual ni El Nuevo Herald, la CNN o El País informan alguna vez.
Sin embargo, el Gobierno cubano se mueve tratando de responder a las urgencias y necesidades. Según informaciones públicas, las propuestas se conservan en listas y resúmenes que los políticos y ministros meditan. Y es de suponer que varias de las últimas medidas han respondido a los deseos populares, como el pago por rendimiento, el pluriempleo, la liberación de licencias para el transporte particular, además de la distribución de tierras a productores individuales. Otras, que de acuerdo con datos espigados en diversas fuentes no oficiales incluyen formas de comercialización, de cooperativización, de autonomía empresarial y municipal, continúan en un proceso de reflexión que a muchos parece lento y que podría resultar ineficaz por tardío.
Por supuesto, el Gobierno tiende a mantener su conocida línea de principios que proteja, sobre todo, la independencia y la soberanía de la república, además de la justicia social, excluyendo el igualitarismo y el paternalismo. En consonancia con su ideología decidirá, pues, lo más conveniente a la voluntad aún mayoritaria de ciudadanos afiliados, aunque el escepticismo los tiente, a un socialismo adecuado a la vida de este mundo y a las condiciones de Cuba, lo cual obliga a no poner, según la frase criolla, “la carreta delante de los bueyes”, que significa no supeditar la realidad a los deseos, origen de varios males de la estructura social y económica del país.
Aunque no se conozcan al detalle las propuestas de los trabajadores –entre los cuales cerca de un millón poseen un título universitario-, su existencia afirma, en primer lugar, un deseo casi unánime de modificar lo que ya no propicia avanzar desde adentro. Cierto, hay opiniones que, para justificar su negativa a condenar lo caduco, alegan que el socialismo no posee un mapa conocido. Hay que andar a oscuras, aprendiéndolo en la práctica, dicen. Y casi es verdad. Los paradigmas se devaluaron en los Noventa. En cambio, sí es conocida la inoperancia de los viejos esquemas. Y por tanto resulta previsible que cambiar exija afrontar riesgos provenientes del extranjero y las dudas que surjan en lo interior. Lo contrario, quizás, podría significar perder lo que poseemos, sin habernos calzado las botas.

15 comentarios:

La Mano Amiga Internacional Inc dijo...

He pensado durante buen tiempo que un fantasma es,siguiendo su etimologia,una situación onírica, diabólica y engañosa que perturba el juicio de los malos.si el fantasma es real, que se palpa o que se supone es visible, es algo que no permite descuido.Visto así el debate,presente éste en el pueblo,el obrero, el empleado,por informaciones,breves,y a veces,desde la prensa oficial,y en ocaciones por el internet o intranet,cosa no de amplia difusión dado las limitaciones del pais,demanda entonces,que se atienda con urgencia tal fantasma hecho presente en la sociedad.
Es cierto que un verdadero disidente,es un renovador, no un opositor.el primero,disiente desde la fe comun y el segundo,trata de destruir el cuerpo social,economico y politico de la nación.
Por lo general ese disdente es un ente interior que nace desde el mismo corazón del problema.El opositor, se implanta desde afuera.
El diablo,como opositor fue arrojado del cielo y este satanas,el engañador es aliado de la mentira y no de la verdad,mucho menos de la justicia.Llevado esto al plano puramente humano, nos sirve para comprender como actuan las fuerzas que tratan de subertir el orden y la paz social.

Si el debate es puramente la necesidad de encontrar soluciones economicas,entonces dejaria de ser verdad que el ser humano es evidentemente un ser politicon por exelencia.La economia y la politica estan tan unidas como el alma y el espiritu.
una no puede existir sin la otra.
Para que el cambio economico se dé tiene que darse tambien un movimiento en el tablero del juego político.
La columna vertebral de un pais es su cocepto de soberania nacional.si esta se sabe mantener diáfana y pura, entonces todo cambio es suceptible de realización para la búsqueda del disfrute de su ciudadanos.
La extrema precaución para dar el cambio,puede confundirse con el temor a darlo.Y esto muestra un carácter pusilámine y poca enjundia política para no dejar pasar el tiempo oportuno que las situciones demanadan en tiempo de crisis.
Si el asunto, está en parte en el repartimento de las tierras ociosa,o en buscar los medios de alcanzar mayor satizfacón social,hágase en tiempo y forma,porque los pueblos, en quien radica la soberania y todos los poderes,no renuncian nunca a su sagrado derecho de pedir cuentas a quienes eligió para regir sus destinos.
El momento de los hornos.De las grandes decisiones oportunas pertinentes, está demandando una accíón consecuente antes que en el vaso resquebrajado se no escape el agua de las soluciones requeridas.

Rev Leonides Penton Amador

Alfonso Teijelo dijo...

Estimado Luis: No puedo menos que suscribir sus palabras. Por circunstancias del amor (aunque alguna ceja se levante), resido fuera de mi patria, pero me siento absolutamente cubano "d'adentro" y, si bien es cierto que -como a la mayoría de los que amamos nuestro defectuoso socialismo-, a veces me devora la impaciencia por cambiar "lo que deba ser cambiado", también comprendo que no podemos volvernos locos y tirar el proyecto por la ventana. La desesperación de unos, y la mala leche de otros, podría conducirnos a un retroceso fatal. Créame que, aunque no llegué a estas tierras desinformado, la realidad de vivir el capitalismo neoliberal "en vivo y en directo" me ha sembrado aún más hondo el convencimiento de que tenemos que defender nuestro proyecto a capa y espada. Esta incipiente cultura del debate que comenzamos a desarrollar, la siento como una bocanada de aire fresco, especialmente, porque, como bien señala, la estamos haciendo nacer al interior de Cuba, sin la intromisión de los poderosos. Gracias por sus reflexiones.

Anónimo dijo...

No por afán crítico, tengo que señalar que la manida frase ignaciana es: "En tiempos de turbación, no hacer mudanza".
Turbación no es crisis, aunque ambos fenómenos pudieran estar ocasionalmente asociados.
Lo que dice la Academia de la Lengua es:

(Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις).

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese

Y en términos de Economía, crisis se define como "un parón, e incluso un descenso de la actividad económica, cuyas raíces son económicas, políticas y sociales".
En lo personal, disentir y/o disidir es tan legítimo como coincidir o consentir.
Lo digo con profundo respeto al autor,Luis Sexto,de parte de alguien que no percibió, percibe ni percibirá dólar ni peso alguno más que del fruto del esfuerzo y dedicación a mi profesión ajena al mundo mediático, dietas, viáticos ni viajecitos a cargo de erarios públicos.

Anónimo dijo...

Yo siempre he deseado lo mejor para los cubanos, porque tambien lo soy como el que mas, y que impere lo que ellos decidan..como yo decidi mi vida...sin culpar las causas de todos sus males al imperialismo, sin excusarse de tantos y tantos errores desde hace ya mas de 50 años...Cada pueblo debe decidir su destino y los gobiernos que sus ciudadanos decidan que les interesa y que le llegue toda la informacion "la mala" y "la buena".Tengo fe que el pueblo logre encontrar lo mejor.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Mira Luis Sexto, mi conviccion es que en estos momentos el verdadero enemigo de Cuba es la mala administracion, la incapacidad de administrar,de llevar la contabilidad, de tener criterio de auditoria, de motivar socioeconomicamente a obreros y campesinos a producir alimentos, a ponerlos en mercado con abundancia y calidad, ese es el enemigo numero uno del pais, la falta de contabilidad, de auditoria y el sobrepeso en el excesivo control del estado que impide que la ciudadania se desarrolle, el dinero corra con superavit y se desarrolle la economia interna con menos importaciones. La politica cubana debe ser firme, pero flexible como la palma o de lo contrario se convierte en un dinosaurio incapaz de adaptarse y sujeto facilmente extinguible por un impredescible cambio climatico o de coyuntura en aliados que supuestamente son confiables. Esa incapcidad de evolucion convierte a la sociedad cubana actual en un gran dinosaurio sujeto a extincion porque nos situa en condiciones similares a las de Haiti donde la vida del ciudadano comun se hace un caotico vino agrio diario, y no es el bloqueo, ni la Union Europea, ni el Imperialismo, somos nosostros mismos por malos administradores durante cincuenta anos.
Lo mejor que puede hacer el gobierno es liberar todo lo que sea productivo y util: bodegas, restaurantes, servicios internos, fincas, vaquerias, todo eso que durante cincuenta anos ha sido un fracaso de gestion como por ejemplo: los servicios publicos, las terminales de omnibus y trenes con maltrato a la poblacion y pesismos servicios, todo eso debe pasar a franquicias del estado para grupos de obreros y campesinos que hagan sus gestion, pero hacerlo ya, no esperar a las calendas griegas.Ya hemos tenido diez mil marchas combatientes y la economia interna empeora, hasta cuando... y eso, la economia interna, es lo que le interesa al pueblo y lo que sostiene a un ejercito inexpugnable, en ultima instancia.Basta de vivir de "espejismos" ideologicos, eso no da superavit.
No hacemos nada con hacer marchas con diez mil carteles si al otro dia el ama de casa no puede ni comprar un boniato fresco y de calidad a buen precio.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Quiero decirte que miles de cubanos que viven en Miami y que no iban a a Cuba por odio a los comunistas, hoy son asiduos visitantes en la isla e incluso me confiesan que si Cuba tuviera la posibilidad economica y politica de asimilarlos se iban a vivir a Cuba debido a los valores humanos y solidarios de la sociedad cubana muy superiores en calidad de educacion, acceso a la cultura, la medicina y beneficios que la vida que llevan aqui, incluso en el plano espiritual y afectivo en Los de Estados Unidos, pese a que Estados Unidos es la gallina de los huevos de oro de la humanidad contemporanea, incluso, esto ocurre en edades que fluctuan de los veinte a los cincuenta anos y en un amplio espectro que van desde ricos a pobres con un nivel material de vida muy superior al que mejor vive en Cuba,pero, que consideran muy por debajo de Cuba la calidad de vida en este pais, particularmente en Miami con elevados indices demograficos negativos que ni siquiera existen en Cuba, claro que esto no ocurre asi en cubanos que salieron de ninos de Cuba y sin conocer ni papa de Cuba se dan el lujo, por afan de mas notoriedad y mas promocion a sus negocios, de vertir sus opiniones en medios oficiales de gobierno que realmente jamas podran tomarlos en cuenta como fuentes serias, dignas de credito, salvo para la galeria de las paginas sociales de El Nuevo Herald,interesado en levantar la venta declinante del periodico a punto de ser vendido, la plebe diligente que siempre aplaude hasta el leon del circo romano, y los tontos que se lo creen todo si esta escrito en letras de imprenta.Con esto te digo que no vale la pena "morir con las botas puestas" como los dinosaurios, vale la pena evolucionar y salvar la esperanza de millones en todo el mundo: La Revolucion Cubana y sus codigos morales y eticos paradigmas para toda la humanidad.Vale la pena tener sabiduria, ver nuestros Talones de Aquiles, y ser como la palma ante el huracan, firme, pero flexible para salvar nuestro vino.
Si morimos con las botas puestas moriremos por brutos, por poco inteligentes ya que tenemos oro en nuestras manos y no lo apreciamos.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Luis Sexto, lo unico que puede derribar las conquistas revolucionarias no son ni las damas de blanco, ni los disidentes, ni la Cia, ni el bloqueo, ni la Union Europea, sino la evidente corrupcion interna en las altas esferas de la que nadie habla, salvo una nota de alguien que fue pasado a otro cargo, jubilado o demovido con un pasamano, el mismo cuento del rey desnudo, incluso, un economista cubano dijo lo mismo que ya yo pensaba por cosas que he visto alla y aqui.
Tu le metes veinte anos a un disidente por determinados vinculos con el exterior, pero, a los del interior no les pasa nada y son mil veces mas daninos que el disidente, el unico que sale por la prensa... los otros apenas levantan una nota oficial y no pasa nada, por ese camino imaginate, la revolucion puede morir con las botas puestas y los billetes en el bolsillo con cuentas bancarias en un paraiso fiscal como paso en Rusia, y si se hunden en el mar, sera en un mar de dolares o euros, no otra cosa.Y esa es la realidad que nadie quiere ver, ni oir, hoy en Cuba, una lucha de clases sorda que se come el estado por un pie... y ante la cual partido, sindicatos y jovenes tendran que dar la batalla, por dentro, con una marcha por dentro, porque que sacamos con desafiar el imperio si hay clanes de corruptos protegidos desbaratando el pais de mil maneras, eso parte de la imcompetencia, y creo, que la mejor manera es desaparecer toda esa burocracia de golpe con nuevas formas de gobierno mas transparentes, donde la masa tenga mas poder de escrutinio sobre los funcionarios publicos cuya vida privada es un secreto, asi no podemos seguir.

efi dijo...

Soy Salvadorena y leo con alguna frecuencia Juventud Rebelde. Me parece interesante su artículo "Con las botas puestas", pero me quiero atrever a hacer una comparación entre mi pais y el vuestro, a raiz de los cambios, que no solo en Cuba son temas de prioridad, sino tambien en todas partes y lo lamentable del papel que juegan algunos "disidentes" de su país.
Hay mucha gente que admira a Cuba en muchos aspectos, su nivel de educación, salud, seguridad, que son valores inmensos que ya quisieramos los C.A. tener. En mi país, se mueren de forma violenta y macabra alrededor de 12 personas diarias y todo el mundo aqui lo ve normal y yo pregunto, cual debe ser el referente de los Cubanos para el cambio que estan gestando, mucho cuidado, pues aqui tenemos "libertad" pero "libertad" para que? para que cualquier loco robe, mate y tengan sometida a la mayoria de la población viviendo en la zozobra? Ustedes los Cubanos son privilegiados en muchos aspectos, sin embargo, los seres humanos somos eternos inconformes, pero he aqui mi reflexión final: nadie sabe el valor de lo que tiene, hasta que lo pierde.

profetaspuntocu dijo...

Muy alentadoras estas noticias referidas a que se están dando pasos para aplicar soluciones basadas desde la praxis. Desde el saber popular, que tiene nuestros ciudadanos y muchas veces no escuchado en su plena capacidad. Siempre he considerado que las soluciones en Cuba no son todo lo compleja que muchas veces pensamos. La complejidad ha radicado desde la sordera de los que han propuestos soluciones basadas en sus experiencias -no escuchada en profundidad- y el otro caso las aplicadas en toda la generalidad de nuestra geografía. Una solución agrícola en Villa Clara, no siempre es la misma en los campos de Holguín, debido a que el sistema natural es distintos y me atrevería decir que el sistema social también tiene sus peculiaridades, referidas a la cultura de amor hacia la tierra transmitido de generación en generación.
Creo que deben escuchar mucho mas el saber popular, a ese guajiro que muchas veces lo hemos visto con diferencias comparadas con nuestro saber académico adquirido en las históricas aulas universitaria. Hay q descentralizar muchas esferas de la sociedad cubana, hay que confiar más en el Hombre del campo, hay q dar más oportunidades para que se pueda decidir desde el surco. Debemos trabajar menos con los planes (estadísticos matemáticos) y mas con el sentido común.
Si un obrero agrícola, logra recaudar miles de pesos… eso lo hace con el derrame de su sudor, no se le puede temer a quien verdaderamente aporte.
La burocracia ya es un mal bien arraigado en nuestro país, la centralización de todas las esferas productivas genera en su mayoría gérmenes enfermizo de burócratas que afortunadamente se pueden hasta distinguir con sus clásicas camisas a cuadros y colección de bolígrafos en su bolsillo y por supuesto la prolongación de sus abdómenes.
Quien verdaderamente trabaja, se ocupa y se preocupa no tiene mucho tiempo para acumular colesterol, pienso yo.
Se espera mucho de Cuba, el pensamiento de igualdad social de gran parte de nuestro mundo tiene todas las esperanzas puestas en Cuba. Personas que verdaderamente sienten y aman.
Los primeros que deben dar sus aristas, aunque sea <> deben ser los profesionales de la información. No por corrernos a un criterio caeremos en ángulos de 180 grados.
Gracias Luis por darnos tus acostumbradas reflexiones desde la base de la realidad de la praxis y no tanto desde la visión del discurso teórico.
Es hora de buscar soluciones a los problemas que están –desde mucho tiempo- bien definidos.

Demetrio Peralta dijo...

Los Generales no leen los comentarios ni tienen en cuenta los estados de opinion, ellos son la opinion del estado.

Anónimo dijo...

Coincido con algunas de sus opiniones, pero volvemos a lo mismo, quien este en contra mia es un mercenario y esa no es la cuestion, por eso se quiere que Estados Unidos y Cuba resuelvan sus diferencias, pero nunca se habla de que primero Cuba debe resolver sus problemas con todos los cubanos, piensen de una manera o de otra, porque la patria es de todos y no de quienes se han dado el derecho de considerarse propietarios de ella y que poseen la verdad absoluta.Gracias

gdscks dijo...

Para mi ningun negocio debiera de ser estatal. El concepto de propiedad estatal hace mucho rato que, desde el punto de vista marxista, debia haber sido actualizado a propiedad social. No soy un defensor de las privatizaciones a ultranza y a pie juntillas. Por ejemplo, el ferrocarril de Londres fue un desastre despues de privatizarlo. La crisis economica de USA fue causada muy especialmente por la derogacion de Seagall-Glass Act tanto por democratas como republicanos. Bien recuerdo en su momento a Fidel, hablando de Greespan, decir que el mercado no se auto-controla. Pasa el tiempo y viene el tio fresco a decir que efectivamente estaba equivocado y que el mercado no se controla, como si eso no fuera la negacion principal del capitalismo y de toda su politica al frente de la reserva federal, que no es reserva ni es federal, sino una mafia de grandes bancos privados , que imprimen papel moneda a discrecion. Pero nada de eso quita que cuando un servicio o producto sale de manos de entidades estatales, esta marcado indeleblemente por la ineficiencia, el robo, el maltrato, el sabotaje. En cualquier pais, no solo en Cuba. Imaginese por un momento todo el arroz, viandas, aceite, frijoles, especias, carnicos, huevos, etcetera, que normalmente van a los centros de trabajo de nuestro pais y que pudieran estar disponibles en un mercado social. El trabajador podria llevar su comida desde su casa en una bolsita como hacemos casi todos por estos lares. Ahora piense en todos los recursos que el estado dejaria de manipular si los servicios tambien fueran no estatales. Lo unico que debiera de estar en manos estatales seria lo estrategico, como energia, petroleo, marina mercante, niquel; lo de algun interes patriotico, la salud, la educacion, el deporte y cualquier otra cosa que en su desarrollo entrara en contradiccion con la constitucion, que es una fuerza viva y no letra muerta.
La contrarrevolucion no tendria posibilidades tampoco en este caso, como pudiera pensarse, ya lo ha demostrado Venezuela.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Claro que hay un problema a considerar, si ponemos en la calle a un millon de funcionarios y trabajadores a averiguarse la vida por cuenta propia, tenemos miles de prohibiciones sobre la actividad por cuenta propia de manera que desde que estas en esa actividad la policia comienza a mirarte como un delincuentico, y por otra parte, que hay del retiro, de la seguridad social y de la membresia a un sindicato de ese trabajador que engrosa las filas del trabajo por cuenta propia. Dentro del socialismo, ese trabajador debe tener una representacion o de lo contrario lo estamos sacando automaticamente del sistema por el sencillo hecho de que gana mas dinero que un trabajador comun y mucha gente lo mira como una gente de una capa aburguesada de la sociedad, que, dicho sea de paso, de hecho tenemos una capa aburguesada de funcionarios estatales a algunos de los cuales poco les importa lo que le pase a la poblacion, o sea, que el mal ya esta ahi, incluso, dentro del estado, eso forma parte de la lucha de clases y los sindicatos deben desempenar su papel, tanto en lo estatal, como en el sector privado como factor politico basico de una sociedad de trabajadores.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Y hay una realidad, Luis Sexto, con ese pueblo que desfilo el primero de Mayo, alegre, entusiasta y apoyando plenamente al estado, la dirigencia y el Partido, si no logramos encontrar soluciones pragmaticas a la economia interna y se cae el socialismo cubano y las conquistas de la clase obrera y campesina en Cuba sera por guanajos o por tener alma de guajiros cogidos a sombrerazos, cosa que yo espero que ya nadie tenga esa vocacion en Cuba con casi un millon de estudiantes matriculados en universidades y comunidades cientifica, poliglotas e interdisciplinareias a nivel de barrio y de muchas comunidades campesinas. Ningun equipo dirigente en America Latina cuenta con semejantes fuerzas productivas, ningun partido, asi que aterricen y trabajen, no sea que Raul se quede ronco de tantos discursos sin que se vea objetivamente el avance a nivel del ama de casa,de la mujer cubana, madre, esposa, trabajadora, del precio del producto, de su abundancia y calidad en el mercado, del ahorro de energia y la sustitucion de importaciones de todo tipo, del cuidado del medio ambiente organico de Cuba.
No tiene logica que a estas alturas la vaca que se compro con sangre de martires en 1959 sea hoy cambiada por una chiva leganosa o una zahanaoria envenennada, si cuando se adquirieron esas conquistas eramos practicamente la mayoria unos guajiros analfabetos llegados a La Habana, hace mas de cuarenta anos atras, quedariamos comod guanajos ante la historia de la humanidad, jamas como cubanos ilustres.

gdscks dijo...

yo sí creo que el bloqueo es la causa principal de nuestros problemas.