domingo, 24 de agosto de 2008

MEMORIAS OCULTAS DE LA HABANA

Por Luis Sexto

¿Quiere usted saber cómo murió José Lezama Lima, el novelista de Paradiso, o conocer cuál fue el crimen del siglo en La Habana, o adentrarse en los pormenores del caso de la trucidada de la calle Monte y además enterarse de duelos y duelistas, y de decenas de episodios que matizaron la vida de la capital cubana en el siglo XX? Si quiere, busque Las memorias ocultas de La Habana, del periodista cubano Ciro Bianchi Ross. Le garantizo que lamentará que el libro, como toda obra o vida humana, tenga fin y que por ello sea breve.
Los temas que el volumen explaya y especifica en sus pormenores, en el espacio de 267 páginas, habrán de interesar por sí mismo. Pero, en particular, por su autor. Ciro Bianchi ha sido, en los últimos 45 años, uno de los periodistas que cotidianamente, con una aplicación y una seriedad ejemplares, ha sazonado su prestigio con las especias de lo profundo y lo ameno, lo verídico y lo imaginativo. Nacido en 1948, Bianchi ha madurado su quehacer en la escuela de los clásicos del periodismo cubano, asimilados en el acercamiento a libros, revistas y periódicos viejos, o en la relación frecuente cuando algunos de los maestros vivían aún en la primera juventud del discípulo. Por ello, no hay riesgo cuando uno asegura que en su obra están presentes, bendiciendo al autor, periodistas como Enrique de la Osa, Eladio Secades, José A. Benítez, Lino Novás Calvo, Pablo de la Torriente, Jorge Mañach… Unos con más evidencia que otros. Todos influyendo, al menos, con sus lecciones de rigor.
He dicho, en otro momento, que Bianchi por la seriedad de su oficio es un periodista labrado a la usanza antigua. Es decir, siguiendo estilos y disciplinas que honran la veracidad, la síntesis y la calidad de los enunciados del periodismo. Aunque por fuera vista ropa ligera propia de un clima caliente como el de Cuba, por dentro lleva el traje y la corbata de aquellos personajes de los periódicos en los 30 y los 40, cuando prosperó nuestro mejor periodismo, el formalmente mejor dotado, el más agudo y polémico.
Lo juzgo claramente: investigar en el pasado para estas crónicas históricas o de sucesos notorios de lo que Miguel de Unamuno llamó la “intrahistoria”, requiere de talento para no confundir verdad y rumor, y para saber sortear el patetismo de viejas gacetillas, juzgando el pasado con una irónica y amable sonrisa.
En este libro no está toda la memoria oculta de La Habana. Pero uno pulsa las letras de lo pretérito con la sensación de que todo ha sido reciente. Porque el periodista Bianchi busca en papeles, pero también en la memoria viva de viejos testigos. Si nos habla de Hemingway, acude a Gregorio Fuentes, en algún instante del longevo -aunque ya hoy difunto- patrón del yate Pilar, donde el narrador de Adiós a las Armas navegaba tras las agujas de la Corriente del Golfo.
Me falta decir que el autor de Memoria oculta de La Habana pose la varita mágica del olfato. No existe periodista sin la capacidad de intuir qué es lo interesante y dónde se encuentra. Bianchi se destaca, en particular, por su carisma de entrevistador. ¿Habrá otro como él entre nosotros? Por esa razón, entre sus libros sobre García Lorca, Hemingway, y otras figuras, sobresalen entrevistas como Voces de América Latina y Oficio de intruso, donde dejó la prueba de su vocación entrevistadora.
Cuanto he dicho, lo creo justo y necesario, como dice un texto del misal católico romano. Y después de haberlo dicho, me siento como el que ha cumplido un deber insoslayable. Los libros suelen defenderse solos después que el autor los libera, cosidos por el lomo con el sello de una editorial. Memoria oculta de La Habana tiene el de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Pero, aunque eso baste para prometer calidad, he recomendado a su autor, porque los libros habitualmente se parecen a sus padres...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me uno en la felicitación a Ciro por contarnos esas pequeñas historias que son la Historia con mayúsculas, por recobrar hechos que hubieran quedado en el limbo del olvido si él no los hubiera rescatado para el futuro.

Explicaba Galdós lo que es la historia: “historia es todo lo que constituye la existencia de los pueblos. ¿Por qué hemos de ver la historia en los bárbaros fusilazos de algunos millones de hombres que se mueven como máquinas a impulsos de una ambición superior y no hemos de verla en las ideas y en los sentimientos de ese joven oscuro? Si en la historia no hubiera más que batallas, si sus únicos actores fueran los personajes celebres, ¡cuán pequeña sería! Está en el vivir lento y casi siempre doloroso de la sociedad, en lo que hacemos todos y cada uno”.

Hay muchos que no se han enterado todavía lo que es la historia. Es una pena que su blog de Juventud no se actualice como antes. Lo que ya no sé si esa pena es española o cubana.

Ricardo.

Luis Sexto dijo...

Ricardo: Si quiere mi blog más actualizado entre en Patria y humanidad, cuya dirección es http://luisexto.blogia.com

Anónimo dijo...

Me ha conmovido la visión de los desastres causados por el huracán Gustav a su paso por Cuba. Las fotos y videos del huracán Gustav por Nueva Gerona son dantescas, pero gracias a la previsión de las autoridades y la concienciación de la población no ha habido que lamentar ningún fallecimiento, en cambio se han contado por cientos los muertos por el huracán en Haiti, y Dominicana pero ninguno en Cuba es algo digno de destacar y elogiar.

Me ha alegrado conocer que ya ha llegado la primera ayuda española, un cargamento por avión de 15 toneladas de ayuda: materiales higiénicos, tiendas de campaña, depósitos de agua y grupos electrógenos. Además se ha firmado un acuerdo para la reconstrucción de escuelas en Isla de la Juventud por valor de 500.000 dólares.

Informaciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo explican que desde Septiembre de 2007 hasta hoy, es decir en el último año España invirtió 14 millones de euros en un total de 200 proyectos. Además la cooperación de las Autonomías, Ayuntamientos y diversas Organizaciones suman otros 30 millones de euros más. En total 42 millones de euros desde que a iniciativa del gobierno español se levantaron las sanciones de la Unión Europea.

Un gobierno español tuvo mucho que ver en que se suspendiera la cooperación, y otro gobierno ha tenido que ver en que se restablezcan. No debemos confundir España y los españoles con el gobierno de Aznar tan bochornosamente servil y seguidista de la política de Bush, el gobierno de Aznar nunca representó los sentimientos de los españoles hacia Cuba.

De los hechos que provocaron la suspensión de la cooperación, yo como Saramago digo que paren, que ya he llegado, que aquí me bajo, pero al igual que él, explico que una cosa es el gobierno y otra el pueblo. Las ayudas de cooperación, humanitarias no se deben suspender, su falta la sufren los mas necesitados.

Mi solidaridad con los cubanos, especialmente con los gerundenses que han sido los más afectados. Ellos ahora están sufriendo “el vivir lento y casi siempre doloroso de la sociedad” están haciendo historia.

Ricardo.

Guimer dijo...

Estimado Luis:
Mil felicidades por el blog... Por lo visto, sigues consecuente con la tarea de buscarle el mejor ángulo a la palabra. Soy Guimer Zambrana, de Bolivia. Me gustaría retomar el contacto contigo, compañero de letras. Un abrazo latinoamericano. gzs@hotmail.com

Mario Torres dijo...

Luis
Al fín abrí tu página. Me gusta. Leí lo de Ciro Bianchi y como tu sabes, yo admiro a todo aquel que se refiera a la historia y Ciro lo hace muy bien. Recuerda que yo también hice mi libro. La cuarta edición de Fidel y el Deporte ya se tiró en Santa Clara, ahora hay que esperar a que lleguen a La Habana. Tu sabes que tienes el tuyo asegurado. También las Ideas y Reflexiones del Comandante Ernesto Che Guevara, que tu conoces, al fin me garantizaron que se tirará en los primeros días de enero. Espero que así sea para que haya un libro más para celebrar el triunfo de la Revolución.
Felicidades por el blog y por el fín de año
Mario Torres