miércoles, 10 de septiembre de 2008

UNA HISTORIA DE CICLONES

Por Luis Sexto
Elisa McHatton-Ripley no conservó memorias gratas de su estancia en Cuba durante el último cuarto del siglo XIX. Aún las observaciones más favorables sobre el verdor eterno y el clima benigno de la Isla, sufrieron las quejas de esta mujer que no soportaba la monotonía de lo invariable. No le fue bien. Hasta el nombre del ingenio azucarero que su esposo compró en la jurisdicción de Matanzas, a unos 100 kilómetros al este de La Habana era un presagio de mala suerte en español: Desengaño, lo que equivale a decir la muerte de cualquier ilusión.
En un libro titulado From flag to flag, publicado en New York por la Editorial D. Appletton and Company, en 1889, entre otras experiencias, Elisa McHatton contó las peripecias de los 10 años que residió en Cuba. Nació en Kentucky en 1832 . Y en 1862 la guerra civil la obligo, junto con su marido, un hijo y dos criados, a marcharse de su plantación en Arlington, cerca de Bouton Rouge. Tres años después, tras una estadía en el México ocupado por los franceses, la familia McHatton–Ripley llegó a La Habana. Y seguidamente se estableció en el ingenio Desengaño donde Elisa conoció la decepción en una tierra que la misma autora estima como “el lugar más prolífico del globo”. El nombre de la plantación, repetido en ingenios de otras zonas del país, expresaba los altibajos que entonces sufría la industria azucarera cubana que, de prometer el paraíso, pasaba por temporadas de angustias e incertidumbres para cuantos había puesto su fortuna en la fabricación del grano.
From flag to flag se suma a los más de 700 libros que viajeros de diversa procedencia escribieron sobre Cuba hasta el final del siglo XIX. Y compone una visión muy especial, porque es una extranjera que no solo observa y ve, sino que su vida y la economía familiar dependen de la entonces riqueza principal de Cuba. Se comprende, pues, que la visión idílica del paisaje no aparezca en sus páginas; la escritora y su esposo tuvieron que trabajar duramente para que su plantación azucarera prosperara, y pudieran sostener aquella vivienda que, al comprarla junto con el ingenio, pasaba como una de las “más presuntuosas y considerables” de Matanzas. Las memorias de Mrs. McHatton-Ripley se dedican a describir las costumbres, las comidas, y el paisaje humano de la plantación, donde el negro y el chino esclavo conviven bajo el tañido de una campana de 900 libras que uniformemente les organiza la jornada desde el amanecer hasta la hora de dormir.
A pesar de su nombre, Desengaño prosperó. El trabajo y la agrotecnia sirvieron allí para que el suelo de Matanzas, uno de los más feraces de Cuba, no se cansara como en las haciendas colindantes, sometidas a una explotación que confiaba más en la bondad de la naturaleza que en la inteligencia y la aplicación de los hombres.
La familia McHatton-Ripley, sin embargo, se cansó. “Nos cansamos del eterno aire dulce y apacible, del invariable verdor del paisaje, la perpetua temperatura que hacía cómoda la ropa de hilo más delgada; las estaciones solo variaban en seca y en húmeda: la seca muy seca y polvorienta; la húmeda, muy húmeda y lodosa (...) Un clima como este empalaga a quien se haya acostumbrado a las variaciones de la zona templada. El verdor inalterable es como una boba sonrisa permanente en la cara de una mujer bonita: su constancia la hace inexpresiva e insípida.”
Del clima lo probó todo. Porque Mrs McHatton-Ripley, afrontó, como cualquier cubano actual según las estadísticas, la posibilidad de ver un ciclón catastrófico más de una vez cada 10 años. Y lo vio. Estuvo dentro, afanándose en atrancar puertas y ventanas, en proteger animales y bienes materiales. “Cuando, por último, después de 30 horas de lucha exhaustiva y alarma mortal, nuestras puertas volvieron abrirse de par en par, la escena de desolación que contemplamos desafiaba toda capacidad de descripción. Los ilimitados campos de caña ondulante, que solo antes de ayer deleitaban nuestra vista, habían desaparecido por completo; derribadas las cañas por el viento, las rápidas aguas en descenso las cubrían totalmente. La casa de azúcar había quedado enteramente destechada, y las anchas láminas de metal se trajeron durante días, desde campos a cientos de yardas de distancia, tan retorcidas como si el martillo de Vulcano les hubiera dado infinitas formas fantásticas.”
Dos o tres años más tarde, en 1875, los MacHotton-Ripley se fueron de Cuba para siempre. Pero no creo que el calor, la lluvia, el polvo, el lodo y los vientos, hayan influido en la determinación. La autora de From flag to flag había venido a Cuba buscando las ventajas económicas de la esclavitud que la guerra civil abolió en los Estados Unidos. Pero en la llamada Perla de las Antillas, la primera guerra por la independencia procuraba también eliminar la esclavitud. Y, por supuesto, la prosperidad del ingenio Desengaño se ahogaba en la libertad que poco a poco negros y chinos iban ganando. Además, refiriéndose a la administración colonial española, la autora concluyó: “Esa soberbia provincia, cuyos recursos naturales son casi inagotables, ha sido desangrada por las sanguijuelas y parásitos a quienes se confió su bienestar y su gobierno”
Elisa McHotton-Ripley murió en Kentucky en 1912. Tiempo tuvo para percatarse que los años más esplendorosos de su vida habían coincido en su patria y en Cuba con un cambio de época. Y tal vez haya recordado con cierta justiciera nostalgia sus días en Desengaño, allí donde creyó haber enterrado sus ilusiones.

6 comentarios:

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

"Una Historia de Ciclones" de Luis Sexto, ademas de ser una depurada pieza de excelente literatura periodistica nos muestra como algunos esclavistas norteamericanos intentaron establecerse en Cuba luego de la abolicion de la esclavitud en Norteamerica intentando perpetuar lo retrogrado y negativo de Estados Unidos en la Isla caribena con el visto bueno de la metropoli espanola que veia en ello una fuente de ganancias en su comercio con Estados Unidos. No caben dudas que nos "usaban" como tierra de jauja cuanto tiburon del Norte miro a Cuba como isla de negros y ciclones bajo el beneplacito del gobierno espanol.Lo interesante de esta historia es que ni estos tiburones, ni los ciclones pudieron mermar el patriotismo de los cubanos en la isla y en los propios Estados Unidos que recitando poemas de Heredia y uniendose al Partido Revolucionarios Cubano de Jose Marti siguieron tocando la campana de La Demajagua y quemando cientos de bayamos en toda la isla para lograr la libertad de Cuba y su independencia. Hoy como ayer, ni tiburones, vengan de donde vengan, ni apatridas que se venden por un plato de lentejas y treinta monedas, ni ciclones, podran disminuir la pasion y el furor patrioticos de todos los cubanos, tanto en el exterior como en la isla. Nos creceremos dentro y fuera de Cuba, senores tiburones y patridas, ante los destrozos del "Gustav" y del "Ike" que asolo la isla recientemente, seremos los cubanos todos por el patrimonio cultural e historico, el escudo que en el ara de la patria siempre ha defendido la Nacion tanto en la isla como en el exterior en circunstancias historicas mucho peores que las actuales en que toda la humanidad esta mirando la conducta del pueblo cubano. Y esa es la ensenanza en el blog:Ningun errores, ni contradicciones, ni flaquezas naturales del ser humano, ni nadie en particular, podra detener la evolucion de la historia de Cuba como corriente historica en el resto de la humanidad con un tesoro acumulado de valores filolsoficos de dignidad y justicia social en "la tierra mas hermosa que ojos humanos vieron".Los jovenes cubanos que no vivieron estas luchas que no se asombren de los destrozos del huracan, "Jose Maceo", el Leon de Oriente,(De quien decia que estaba "loco") dio una carga con sus hombres hambreadosd, desnudos y portando como arma jarros de lata contra una columna espanola y la diezmo con numerosos muertos y heridos. Hoy se que hay muchos Jose Maceos entre nuestros jovenes cubanos en la isla y se que daran la carga necesaria para reconstruirla. A mis sesenta y un anos confio plenamente en la juventud cubana y su capacidad patriotica y moral tanto en Cuba como en la emigracion.La re4sponsabilidad mayor es de ellos, los jovenes cubanos, ellos decidiran cuanto vamos a ser capaces de avanzar y en que tiempo.Gualterio Nunez Estrada, Sarasota, Florida, 34233. USA

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Quiero hacer constar a Luis Sexto en su blog de "Juventud Rebelde", el diario de la juventud cubana que mucho antes del impacto del "Gustav" y el "Ike" en Cuba, me encontre con infinidad de jovenes cubanos que viviendo en Estados Unidos desde ninos o naciendo aqui de padres cubanos me manifestaban su amor por Cuba con gran vehemencia, e incluso muchos, tienen el ideal de vivir en Cuba y esto sucede en Miami, muchas veces con posiciones opuestas a las de los padres. Claro, lo que sale por los medios de Miami es el odio y la divison entre cubanos para dar la imagen de que todo el mundo piensa de esa manera, pero la realidad por dentro es otra, debido a que en muchos casos estas posiciones con respecto a Cuba se mantienen en silencio por autocensura o por miedo a que los boten del trabajo o los discriminen en el getto.Asi pasa con la mayoria de los norteamericanos que con sentido de honestidad y justicia respetan la dignidad de Cuba e incluso obran por ella dentro de Estados Unidos y en todas las instituciones norteamericanas. La unica diferencia es que esto no sale en los medios de aqui, de USA, donde solo se muestra lo negativo,lo que divide, lo que fomenta el odio entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos y entre cubanos. La deshonestidad y la hipocresia al nivel de la poblacion norteamericana son objeto de repulsa, de desprecio porque ellos aman la honestidad, la justicia y la disciplina del trabajo y ven en Cuba un ejemplo de virtudes en esos aspectos aun y cuando algunos sostienen distintas posiciones politicas.El panorama es complejo, favorable a Cuba y no podemos resumirlo en las posiciones politicas de grupos de poder que no representan al pueblo norteamericano en su conjunto, ni a la emigracion cubana en Estados Unidos.Gualterio Nunez Estrada, Sarasota, florida, 34233, USA.

Enrique dijo...

Muy elocuente. Lo dice todo.

Nesty dijo...

Saludos Luis
estaba leyendo noticias en el diario Juventud Rebelde y vi una sesion dedicada a los blogueros, ese movimiendo en Cuba ha tomado un gran auge, espero que cuando VNZ termine de instalar el cablo submarino tome mayor fuerza.
Aqui te dejo mi web y otros blobs cubanos que no tienes en tu grupo de enlaces.

http://vivacubalibre-habana.blogspot.com
http://cero-cinco.blogspot.com

http://lavozdecuba.blogspot.com
http://cuba-alejandro.blogspot.com

Anónimo dijo...

Me he quedado estupefacto al leer hoy una declaración del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba sobre los acontecimientos en Bolivia, cuando no se ha producido ningún comunicado oficial por parte de la misma institución sobre las terribles consecuencias de los dos huracanes que tanta destrucción han traído sobre Cuba.

No entiendo nada.

Ricardo.

jorge dijo...

Jorge Perez, Miami Florida

Los cilcones aca fiesta para Home Depot, cada ciclon es aumento de las ventas para esta famosa cadena de superferreteria, tienda, almacen o como se llame, la gente se sigue endeudando comprando generadores, shores para ventanas y puertas, y no se cuantas cosas que al fin no se uitizan, Home Depot esta de fiesta en la epoca de ciclones, yo le compre unos paquetes de baterias y un par de linternas, lo demas se lo dejo a los ladrones de las compañias de seguros que tan careras que son y cada vez que pasa un clclon se declaran en quiebra y encima de eso el gobierno les da plata, es lo mismo con lo mismo..... cuidense de los ciclones, el mejor remedio lo tienen en Cuba, mata el cochino y comprese una botella de ron y encomiendese a Dios, saludos Jorge