martes, 20 de julio de 2010

CUBA, CRISIS Y RAZONES

Por Luis Sexto
Al menos entre los cubanos, la definición común de “estar en crisis” equivale a “estar en candela”, a punto de pasar de la carne a la ceniza. Otras culturas menos ardientes la asumen con un sentido menos catastrófico. Su raíz es también raíz griega de criterio, y criterio es sinónimo de juicio, y juicio es, por tanto, evaluación. Así, “estar en crisis” viene siendo estar sometido a juicio, a examen, punto crucial donde la disyuntiva posible marca las rutas hacia el previsible destino de mejorar o asumir su contrario.
Pues bien, esta pretendida referencia erudita ha venido a este espacio, porque podríamos admitir que Cuba “está en crisis”, pero en el sentido constructivo de ese término tan recurrente y a veces tan alarmista. Juzgada sin prejuicios, la situación cubana presenta interrogantes que provocan dudas. ¿Saldrá del círculo crítico alzando el dedo pulgar hacia arriba, como los vencedores? ¿O el juicio que toda crisis implica lo tirará hacia abajo, como condenando a muerte el orden que pervive desde hace 50 años entre períodos de diverso signo? Unas veces, la Cuba revolucionaria ha mostrado una especie de salud blindada; otras, la fiebre ha aparecido como síntoma de lucha contra anticuerpos internos que no hay porqué callar o reducir en su naturaleza, y de combate contra agresiones externas que los interesados en atizar reducen a incidentes de escasa influencia, como el bloqueo, por unos llamado embargo en un matiz bilateral cuando su alcance toca a terceros países con las leyes Torricelli y Helm-Burton, que prohíben –y parece que ya muchos lo han olvidado- el comercio y las inversiones con Cuba bajo la amenaza de perder lo invertido cuando el “castrismo” haya hecho sus maletas. Súmenle a ese andamiaje de guerra económica, la campaña de los grandes medios que justifican e incrementan la injerencia de los Estados Unidos y de poderosos países europeos en los asuntos solo atinentes a Cuba y a los cubanos.
De ello, de lo que proviene del extranjero este articulista ha escrito ya en esta página. Vengamos a insistir, pues, en lo interno. Porque, aparte del papel entorpecedor de lo externo, dentro y fuera, lo que a mi parecer echará del lado positivo la crisis cubana es la solución de sus desajustes y disonancias económicas interiores, antes de que lo económico pase a lo político. La solución requerirá, pues, resolución en el acometimiento de un proceso que ya se empieza a llamar de “actualización” y que ciertas opiniones tachan de insuficiente en el contenido semántico del término. Y con ello tengo que admitir que la unidad nacional en torno al programa socialista –independencia y justicia social en lo básico- va convirtiéndose en una unidad diversa y no uniforme, porque en cuanto al sentido de la acción de “actualizar”, ciertas opiniones que circulan por lo que llamamos la red local o en la conversación cotidiana, se preguntan si el propósito “actualizador” implica reanimar los despojos del llamado socialismo real, fracasado en la ya ex Unión Soviética y los ex países socialistas europeos.
Como es evidente, el gobierno del presidente Raúl Castro, aparte de ser el primero en reconocer públicamente la urgencia de cambios estructurales y de conceptos en Cuba, actúa explícitamente con la cautela como táctica. Porque no parece atinado corregir o modificar de golpe, virándola al revés, una realidad atenazada por contradicciones de índole organizativa y por desajustes éticos en la conciencia social. De acuerdo con las intenciones que pueden pulsarse en gestos a simple vista sin importancia y palabras que no han renunciado al compromiso del cambio, quizás “actualizar” no suponga maquillar la organización económica envejecida, sino ponerla al día arrumbando cuanto ya ha dejado de funcionar o nunca funcionó con eficiencia y efectividad encontrándole sustituto apropiado.
Habría que padecer de una insuficiencia política enfermiza para no percatarse de la necesidad de andar con sigilo en un proceso reordenador, uno de cuyos enemigos podría estar operando entre las filas de una maraña burocrática con espacio para decir que “no”a cualquier “si”, sin que sea fácil anularla. Un proceso que exige también andar con pie de pluma ante un cúmulo de revolucionarios extremistas, obsedidos, como en un reflejo condicionado, por el fantasma de la propiedad privada, previendo tinieblas donde se pretende iluminar. Pero si todo ello implica la subjetividad, no son menos drásticos los problemas concretos del país, al que también alcanza la crisis mundial por su condición de pequeño y subdesarrollado archipiélago, urgido del mercado exterior para solventar necesidades primordiales de abastecimiento y de una política social desproporcionada con sus posibilidades de ejecución.
En las últimas semanas, los debates en la X Semana Social Católica repararon en los variados desafíos de Cuba. Entre estos, el envejecimiento de la población. Y tal característica demográfica amenaza con que dentro de diez o quince años, los cubanos integren la población más vieja de América Latina, con las implicaciones negativas en la esfera laboral y en la línea de la seguridad social. ¿Cuántos trabajarán y a cuántos habrá que mantener por vejez o invalidez?
Si entre los principios estratégicos que podrían informar la “actualización” -o la reforma para ser más claros-, el trabajo está destinado a erigirse en el principio generador y regulador de toda riqueza, uno podría imaginar hasta dónde, en lógico plan, se extenderán los límites de un reordenamiento que tenga en cuenta su inserción dentro de una fuerza de trabajo calificada pero envejecida, con escaso relevo. Los pareceres más optimistas atribuyen la baja natalidad a que las mujeres cubanas disponen de oportunidades de país desarrollado en economía subdesarrollada. La revolución facilitó a las mujeres opciones distintas y a veces opuestas a sus tareas tradicionales de atender la casa familiar y parir hijos. Hoy componen el 66 por ciento de los técnicos y profesionales y el 38 por ciento de la fuerza dirigente, es decir, cuentan con un camino de concreción personal, de justificación existencial que quizás las inhiba de asumir, como en una única misión, el ser madres. Desde luego, sea exacto apuntarlo, los prejuicios existentes no garantizan a las mujeres el ejercicio sin trabas de su capacidad profesional.
A pesar de la veracidad de los datos, el problema demográfico responde también a un mecanismo de abstención ante una realidad un tanto adversa, inestable y con no claras garantías de superación. Por tanto, la disminución de los partos, de los hijos por familia, incluso la incidencia frecuente del divorcio, pueden estar asociados a la escasez de vivienda, a la desproporción entre trabajo y remuneración, y a la vulnerabilidad de la economía cubana en un mundo tan agobiado que coletea y distribuye hostilidad, aunque en lo social todavía en Cuba la maternidad disponga de una atención priorizada, gratuita y con leyes que la respalden.
Los mencionados no son los únicos problemas internos. Mas, no resultará conveniente alargar este artículo. Y podríamos terminar repitiendo la pregunta del inicio: ¿está Cuba en crisis? Lo está. La cercan muchas desventajas. Pero una ventaja le sostiene la certeza de romper el círculo: está viva. Esto es, el espíritu que trajo la revolución del 59 sigue vigente. Y estar vivo implica que una incalculable cifra de cubanos se halla en facultad de readecuar ideales y empeños socialistas a las urgencias de la hora. Hora que también se mueve rápidamente en un reloj cuyas agujas acortan el tiempo. (Tomado de Progreso semanal)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

considera usted que los mismos personajes que durante mas de 50 anos se obstinaron en una politica que llevo al pais a la situacion actual que ya dura mucho tiempo sean capaces de salir de sus propias ideas y conceptos como para actualizar al pais? Por otro lado que confianza tiene el pueblo en quienes los han sumido por generaciones en el estado actual? Recuerdo que en la universidad entre profesores solo se podia hablar de la pedagogia sovietica porque era lo supremo, pero cuando la URSS desaparecio esos mismos metodologos que antes la alababan empezaron a encontrarle problemas y entonces trataron de dar un giro de 180 grados, nadie podia creerles. La sociedad necesidad rejuvenecerse encontrar dirigentes nuevos que impongan ideas diferentes y que esten empenados en echar el pais para adelante. En la vida uno tiene etapas que cumplir y cuando llega el momento debe dar paso a lo nuevo, se ve en todo, en la casa los padres trabajan y mantienen la familia pero llegado el momento hay que retirarse a descansar y son los hijos los que entonces toman el relevo, porque para eso uno los educa, creo que la sociedad cubana no cumple con eso y sus dirigentes han pensado que ellos son insustituibles y que deben permanecer hasta el fin de sus dias, entonces concluiremos que su labor no fue buena pues nunca confiaron en el relevo.

La Mano Amiga Internacional Inc dijo...

Cuando los temas son recurrentes, se da por sentado que los problemas son los mismos y, el círculo vicioso se alarga y contrae como un válvula, que aunque da señales de vida, ya no es la misma de su principio.
Cuando se habla de una revolución en una revolución a lo Debray, se deja ver ya sin tapujos que la cosa esta mala o está en candela.
La crisis o el juicio no pude estar solamente implicado en temas selecionados en detrimentos de los demas que son tambien susebtibles de analisis y de estudio.
el caso cubano es mas complicado de lo que hemos creido.Es lucha contra la burocrasia y lo superrevolucionarios es un una lucha cubana contra los demonios pero que hasta ahora se ha querido obviar por medio a enfrentar los males que le dieron vida y que pareció mas útil y necesario relegar a un último plano.en esta lucha fué más fácil enfilar los cañones contra las faltas reales o ficticias de los trabajadores, que contra las instancias superiores del gobierno, quienes se escondieron en una secuencia de orden y mando que convirtió a la sociedad en un grupo de dirigentes y un grupo de subordinados.
La lucha que hoy se libra contra la corrupción debió haber comenzado hace mucho tiempo y el mal no habria llegado hasta donde hoy lo tenemos.Este mal devenido en crisis, no puede ser solo un problema económicoo, porque la realidad prueba lo contrario.Son muchos los errores cometidos,muchos sin nombre pero sin embargo conocidos.
Uno de los errores mas graves fue el de haber preparado a un pueblo culto pero desconocedor del libre ejercicio de su opinion independienten.como puede un pueblo decir no,cuando se le enseñó solo a decir sí, y viceversa?.
?Porqúe hemos de ser motivados a tomar acción y ejercer el juicio,sólo porque asi se nos ordene o se no sujiera?
El salir del círculo visioso es un asunto muy nuestro, es nuestro imperativo categórico, es nuestara rsponsabilidad moral.Pero todavia falta lo más importante,falta que se dé el espacio libre e independiente que permita el libre flujo de las ideas.
Porque si un mal es un mal de todos, la solución debe ser tambien una solución de todos.Desde el gobernante,el obrero, el trabajador, el artista, el clérigo,la logia, el campesino..
Asi de esa manera la nación saldrá airosa, vencedora, radiante y, sin duda alguna para el bien y disfrute de todos.

Rev Leonides Penton Amador

Roberto dijo...

Sigo con mucho interes sus articulos y a pesar de que muchas veces mis comentarios en JR no han sido publicados por razones "obvias" sigo escribiendo. Es indiscutible que la crisis cubana requiere de medidas bien pensadas pero urgentes. Es inconcebible que la X Semana Cristiana aborde temas de la economia cubana y, como acabo de leer ahora, se convoque al Parlamento para discutir la nueva division politico administrativa y el Codigo de Seguridad Vial, como si provincia mas o menos fuera a resolver o al menos aportar algo en la solucion de los problemas que nos urgen. Realmente es increible. Es como si la alta direccion del pais solo estuviera tratando de ganar tiempo. Raul planteo lo de la actualizacion pero de eso hace ya tres anos, nadie se ha parado con la camisa abierta a decir "el problema esta aqui, nos equivocamos en esto, si todos estamos de acuerdo vamos a hacer esto", no, todo es pura espera, estudio, meditacion y mas de lo mismo. Fidel esta, con el mayor respeto, como si con el no fuera, solo dedicado a temas internacionales y, por supuesto, la lucha contra EU. Y Cuba? Bien gracias.Se culpa de todos los males a la burocracia intermedia, causante de nuestros problemas, surgida de no se sabe donde y creada por no se sabe quien y no es asi.Entonces tengo que estar de acuerdo con Anonimo. Mi padre decia que guira no puede parir calabaza y desgraciadamente es verdad. LOs que tuvieron la oportunidada por tanto tiempo y no pudieron o supieron dejar un legado de progreso y prosperidad para su pueblo que le den espacio a otros que crean poder llevar a cabo la obra. Sin ese importante paso, me parece que vamos estar hablando de lo mismo por buen tiempo.

vladimir dijo...

La verdad es que en Cuba se han hecho excelentes cosas y también algunas atrocidades, como toda obra humana, tiene, la Revolución, muchas imperfecciones y la solución para ellas está en manos de los cubanos, de nadie más, concuerdo con que hace tres años repetimos lo mismo y en la concreta nada de nada o muy poco, se dice que la forma más dolorosa de cortar la cola a un perro es de a pedacitos asi que si vamos a hacer algo, si verdaderamente existe la actitud y la vocación para cambiar de be hacerse hoy, la sociedad cubana no puede seguir esperando.¿Hasta cuando? No ha sido suficiente lo vivido hasta ahora como para permitirnos el pecado de continuar con el mismo discurso? Seamos realistas, los que tienen en sus manos el poder deben ser los primeros en hacer esto con urgencia, no basta con buenas intenciones, se necesita a personas con ideas nuevas y renovadoras, quizás imperfectas, puede ser, pero debemos darle la oportunidad de equivocarse. Y si lo hacen bien y construimos una sociedad mucho mejor? Creo que vale la pena arriesgarnos con algo nuevo y no seguir aferrados a pensamientos arcaicos, creadores de fantasmas donde no los hay, sinceramente me encantaría poder ver eso y ser uno más en ese proceso de cambio de una sociedad buena a una mejor. Saludos a Luis y gracias por sus sabios comentarios, como digo siempre es un maestro, de esos que necesitamos en todo momento.

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

Yo si considero que si no hacemos los cambios pertinentes ya, sin mas demoras, la indolencia de la poblacion hacia los problemas del estado y la emigracion masiva de jovenes al extranjero va aumentar considerablemente, una evidencia son los miles que se han ido para Ecuador, un pais mucho mas pobre y con mas dificultades que Cuba, me consta por medicos cubanos de paso alli para Madrid. Estamos viviendo en Cuba un mundo de apariencias donde apenas se habla sobre la realidad en Cuba o se produce con ganancias reales y seguimos alimentando un tipo de prensa con cabeza de avestruz ante la realidad cubana que en las presentes circunstancias es un camino solamente empedrado de buenas intenciones, pero en la practica no hay nada concreto en la mano para la poblacion, salvo para los pocos agraciados por la prebenda y el privilegio que viajan donde quieren, hacen lo que quieren y ven lo que quieren sin sanciones, ni cortapisas de ningun tipo, todo lo demas esta realmente en ruinas.No creo que por el camino que vamos,ya con cuatro anos, "milimetrico", lleguemos a ningun lado.Nadie se va a creer que porque suelten a los encausados por delitos del DSE hay cambios en Cuba y que eso se va a reflejar en la economia mientras permanezcan en sus cargos una burocracia inepta y corrupta que nadie, absolutamente nadie eligio libremente, ni por voto democratico, ni siquiera tuvieron que pasar un examen de oposicion para optar por el cargo como seria lo logico, poner el cargo a oposicion ante la poblacion, sino que los designaron por el dedo del familiar o del amigo o del socio de los socios, la hija de no ee quien, directora de tal cosa, el sobrino de no se cual, director general de otra cosa...un relajo.Olvidense un poco de arreglar el mundo y comiencen por arreglarse dentro de ustedes mismos, da pena que el programa "Mesa Redonda" se pase la vida hablando de lo que pasa en el extranjero, en Grecia o Estados Unidos como farol de la calle, mientras que Cuba se cae a pedazos,por no hablar de La Habana que ya se parece a la escenas del film "Germania Ano Zero".

Gualterio Nunez Estrada. dijo...

El primer cambio que deberian hacer en Cuba es elegir un Presidente y un equipo de gobierno, mitad mujeres, mitad hombres y con una edad promedio de 45 anos y al resto pasarlos todos a retiro ya que estan en una edad que ampliamente sobrepasa las expectativas de vida en Cuba, y ademas, a esa edad ?Que ideas nuevas se pueden generar, ya a esa edad el cerebro no da para mas, y menos en un cargo complejo de direccion de gobierno, comprobado por los neurologos, se trabaja con patrones de reconocimiento de hace cincuenta anos, mas nada...?